jueves, 22 de octubre de 2015

Un mes

El tiempo no se detiene, va muy rápido, todo fluye y nosotros aquí, como verdaderos testigos de lo que provoca. Un cúmulo de sensaciones pasan por mi cabeza después de treinta días en Inglaterra: entusiasmo, añoranza y agradecimiento.

ENTUSIASMO, no por nada, sino por lo vivido y lo que queda por vivir, por lo visitado y lo que falta, por lo aprendido y lo que está aún sin tocar, por mi gente de aquí y las personas que quedan por cruzarse en mi camino, y por la felicidad encontrada aunque esté lejos de mi casa. Ya estoy inmerso en una rutina, en un trabajo, en la búsqueda de más y en los planes de futuro que estamos montando para poder quedarnos incluso a trabajar por aquí. 

Un profesor, a diferencia que en España, es respetado, bien pagado y una "eminencia" (salvando las distancias), cuando en mi país sólo es el que estudia lo más fácil, el que tiene vacaciones 3 meses y el que no hace nada por las tardes. 
En eso estamos convirtiendo el hecho de ser el guía de las generaciones venideras, en escoria, maltrato y falta de oportunidades. Un pueblo inconformista, un pueblo educado, es un pueblo culto e inteligente, que sabe elegir a sus políticos por sus capacidades y no por representar una gaviota o una rosa en un puño; y esa es nuestra labor, la de formar personas capaces de pensar con criterio, sin ser esclavos de libros y lapiceros. Por tanto, mucho hay que aprender del sistema británico, pero no yendo a la ley, nos podemos quedar en el hecho del respeto al profesor por parte de alumnos y comunidad educativa en Gran Bretaña, que para empezar ya tenemos tarea.

AÑORANZA, mi tierra, mi familia... Todos los días hay hueco para ellos, que se siguen partiendo los cuernos en el pueblo para sacar todo adelante; mis amigos, con las litros de los findes, los ensayos de la banda o los ratos de gloriosa; y mis doncelianos, que se acuerdan de mi diariamente, me escriben y me hacen sentir muy querido y, a la vez, muy cerca de ellos.

AGRADECIMIENTO a mis chicas Lucía y Alba, a David también, a mi familia de aquí por cómo me tratan, lo que se preocupan por mi, lo bien que me alimentan y lo cómodo que estoy con ellos. 

Cuando se cierra una puerta, siempre se abre una ventana, y si no la rompo de un pedrazo, así que seguimos en la lucha, marcando metas, echándole cojones a la vida y madurando. 

"Every cloud has a silver lining"

martes, 13 de octubre de 2015

Proceso de aclimatación finalizado

Buenas noches España! 

Cómo te eché de menos el 12 de octubre... Esta fecha sólo significaba el santo de mi madre y el cumpleaños de Ferdi, pero desde la distancia lo he vivido, por primera vez, con orgullo por ser de dónde soy. Y no soy ni facha ni rojo, sólo soy español, y me alegro hasta más no poder de haber tenido la suerte de nacer allí. Por otra parte, no sé cómo seguimos aguantando a personajes como Willy Toledo. Cada uno tiene su opinión, tan aceptable o más que la mía, pero siempre que se manifieste con respeto, cosa de la que carece este inculto actor. Errores cometemos todos, pero éste es reincidente, así que como diría mi abuelo "en todos los pueblos hay un alcalde y un tonto... y alcalde no es".

Tercera semana completada. El tiempo pasa rápido y ya estoy totalmente acoplado al ritmo de vida que llevan por aquí, aunque sigo pensando que cenar a las 5:30 de la tarde es una mierda.

Día que empieza es sinónimo de aprendizaje, de análisis, de mil cosas. No paro ni un segundo, me mantengo ocupado con mis obligaciones en casa, en el estudio y en las horas extra para ganar más dinerillo. Eso se traduce en un aumento del sentido de la responsabilidad, así de claro, llevar una vida propia, sacarte a ti mismo adelante y obtener el máximo de lo que escuchas diariamente. Así estoy aprendiendo el idioma, por suerte en pasos de gigante, y veo que mi estancia aquí no está siendo una pérdida de tiempo.

Por otra parte, ando preocupado porque la academia de inglés que me hizo la prueba de nivel aún no me ha dicho nada, y quiero empezar ya a recibir las clases, que serán un impulso aún mayor del que ya llevo. También he decidido no empezar en el cole a trabajar, que posiblemente sea mejor ampliar mi vocabulario y mi fluidez oral para enfrentarme a la educación de unos niños; es lo más sensato que podía hacer, meterse en una clase no es hacer algo cualquiera, eres el modelo y el ejemplo de muchas criaturas que están moldeando diariamente su camino, así que mejor ofrecerle conocimientos con garantías y de calidad.

Ya tengo el National Insurance Number, algo así como un número de la seguridad social de Reino Unido, simplemente para regular mi estancia aquí y que se me abran las puertas a otros posibles trabajos, contrataciones temporales o fijas (nunca se sabe).

Y en lo ocioso, ya lo veis por mis fotos, no me aburro en absoluto. Visité London el pasado sábado con Alba y su "primo" David, que entre el camarero del BK y las mil cosas que nos pasaron, tenemos para reirnos mucho tiempo. La ciudad es impresionante, muy limpia, el patrimonio bien conservado y... y el metro hasta arriba de gente, ¡y eso que era sábado! El London Sky Garden fue lo que más me llamó la atención, un rascacielos con un mirador en la planta 35 desde el que podía verse toda la ciudad, así que todos los que pretendáis venir por aquí, pillad entradas con tiempo (gratuitas), que hay lista de espera. Y el Big Ben de noche, una pasada.

Siguen habiendo ratos tontos, de echar de menos a la familia y a los amig@s, pero por suerte mantengo el contacto con la mayoría, los del pueblo contándome las maldades de cada finde y los de Ciudad Real muy pendientes de mi, preguntándome a diario e intentando convencerlos para que vengan a visitarme.

Y hasta aquí puedo decir. Seguimos con la tarea, con la vida social, y por ello me voy a echar un par de pintas con Lucía, que parece que se ha quedado buena noche. 

Al principio me montaba esto para mi, pero ahora me hace ilusión que lo leáis, así que mil gracias :)

ABRAZOS

domingo, 4 de octubre de 2015

Tras casi dos semanas por aquí, puedo decir que...

Lo primero de todo, no sabía que me leía tanta gente, pensaba que éramos yo y 5 más, pero no. Así que nada, me alegro que os entretenga por un rato.

Seguimos en Bourne End, viviendo la aventura día a día, luchando por aprender, por entender, por pasarlo bien, por no echar de menos España, por no morir de envidia cuando los amigos hacen planes los sábados en Criptana, el sufrimiento de no tener Tanqueray los jueves de INEM, por lo duro que es intentar recordar a mis doncelianos lo menos posible (echo de menos a mucha gente), mi familia, mi banda, mi charanga...

Como veis, estoy inmerso en la época "extrañar todo lo que no tienes cerca" de cualquier persona que va a buscarse la vida al extranjero. Aún no soy consciente del paso que supone todo esto, jamás lo hubiera hecho en cualquier otra situación; y aquí, por desgracia, es cuando te das cuenta que la vida no es tan fácil como estudiar tus años de carrera, sentarte en la mesa con la comida hecha y pedir dinero a tus padres para cualquier gilipollez sin entender del todo lo que cuesta ganarlo. Digo por desgracia porque estás sólo, aquí no hay abrazos de alguien que te conoce bien, no hay ese choque de manos de amigo de toda la vida, no hay ratos de habitación, no hay ratos de litros, no hay partidos de fútbol, no hay Filarmónica... No hay ratos de muchas cosas que son las que a mí, personalmente, me dan la vida.

Pero, tras casi dos semanas por aquí, puedo decir que esos ratos los he encontrado, a mi manera (perdón, a nuestra manera), pero los he encontrado. A través de un grupo de facebook escribí que me gustaría conocer gente nueva, que estaba algo "sólo" por aquí, que me gustaría viajar a Londres cuanto antes y que si alguien tenía plan para este finde, pues que contara conmigo. Pensaréis que conocía a alguien de ese grupo: pues no, la "desesperación por salir" hizo lanzarme a ver si sonaba la flauta con cualquier persona que me quisiera ayudar. Sonó: El viernes conocí a dos maravillosas niñas, Alba y Lucía, vallisoletana y soriana, dos chicas de 24 años que venían como yo, a aprender, a vivir una experiencia nueva y a conocer gente. La verdad es que he tenido suerte, nos hemos visto los 3 días del finde y lo he pasado enormemente bien con ellas, porque la verdad es que son divertidas y geniales, para qué nos vamos a engañar. Al pub, a la bolera, a Wycombe, a Wooburn, a Bourne, al jacuzzi con japonesas (esto no ocurrió, pero porque no quise), y un largo etc de cosas que hemos hecho, sin contar los futuros viajes planeados, que tienen buena pinta. Rasgos personales a destacar: la de Pucela va siempre con el palo del selfie (siempre me han gustado... verlos tronchados) y es la que parte el bacalao porque lleva más tiempo que nosotros por aquí; y la Numantina tiene problemas psicomotrices porque no es capaz de subir un plato de pasta al piso de arriba sin caerse por las escaleras. No me aburro con ellas jajaja.

Tras casi dos semanas por aquí, puedo decir que estoy aprendiendo un oficio con el que ganar dinero en horas extra, como Ramírez, luz y sonido. Y me estrené en un hotel 4 estrellas, con la iluminación del patio exterior para una fiesta de alto standing. Se me dio muy bien y aprendí vocabulario específico, vocablos como arandelas, bridas, alicates... Parece una tontería, pero en un speaking futuro siempre puede serme útil :) ah, y también he montado una canasta de basket de 2'20 metros para ensayar mis mates de cara al NBA All Star.

Tras casi dos semanas por aquí, puedo decir que he mejorado en cuanto a pronunciación y a uso del lenguaje se refiere. El acento criptanense se diluye lentamente, y parece que me he refinado un poquito, pero vamos, no mucho. Maggie está muy contenta con mis progresos, ya podemos mantener conversaciones más fluidas, comentar alguna noticia, hablar de los niños, de mis planes de futuro, etc. Reconforta ser consciente de tus propios logros.

Tras casi dos semanas por aquí, puedo decir que aún no ha llovido ningún día, que no he comido mal ya que lo que se tomamos en esta casa no dista mucho de lo que comemos en España, y que ceno muy temprano. Las costumbres son lo más dificultoso, descontrol absoluto en horarios y tipología de comidas: hace unos días comí un sandwich, a las 12 de la mañana. Y cené carne asada, champiñones al horno, patatas, verdura, y de postre natillas de chocolate, a las 6 de la tarde, con dos cojones.

Y, tras dos semanas por aquí, puedo decir que no me arrepiento de haberle echado huevos a venir sólo, a vivir en otra casa y a intentar labrarme un futuro mejor, porque así es como se madura realmente, no basta con decirlo o imaginartelo (o dártelas de mayor), a la larga todos tenemos un ser infantil dentro, por más que lo intentemos ahogar. Tengo 22 añitos, soy muy joven aún, tendré que enfrentarme a oposiciones, a problemas, a la vida en general; pero esto que estoy haciendo por aquí es un ensayo muy productivo de lo que me espera en España, o en Reino Unido (nunca se sabe),  que seguramente voy a sacar mucho más partido de lo que imaginaba y que será, sin lugar a dudas, una de las etapas más lindas de mi vida.

Os echo de menos, lo sabéis.