lunes, 14 de marzo de 2016

Más de la mitad

Sí, aquí sigo, como hace tres meses; bueno, espera... Algunas cosas han cambiado, y por suerte a mejor. 

La toma de decisiones que afronto cuasi diariamente, el hecho de estar "sólo" (más bien fuera de mi entorno habitual), el seguir trabajando, el seguir formándome y el seguir creciendo como persona continúan siendo mi más íntima compañía en el día a día. Pero esta vez, la seguridad marca mis pasos, el idioma ha mejorado, mis ganas de volver a España siguen siendo las mismas pero con menos ansia, y los objetivos marcados parecen estar al alcance.

Ya he pasado la mitad de mi estancia aquí como Aupair, Spanish teacher y técnico de sonido (pongo los ejemplos porque nunca se sabe si esa estancia se puede alargar, pero esta vez trabajando de lo mío). He tenido suerte desde el primer momento que pisé esta tierra, siempre bien guiado por mi prima y mi familia de acogida, no cabe duda de ello, pero también he sabido buscármela a fuerza de echarle huevos, esos que antes me faltaban y que ahora me sobran. Y lo debería haber hecho antes, esa es la única pega.

Ya va entrando la primavera, y aquí llueve menos de lo que dicen, así que el sol está saliendo diariamente y, con ello, la alegría y el entusiasmo me invaden de un "no sé qué" que mola bastante. También puede influir que el jueves, por estas horas, ya esté pisando mi casa con 10 torrijas en el estómago y 30 esperando en la bandeja. Y esta época, en mi hogar, es más sagrada que la Navidad, así que ya me va entrando el cosquilleo típico de un criptanense enamorado de su pueblo y sus tradiciones.

Como podéis ver, sigo siendo el mismo, bien acompañado y bien cuidado, y bien alimentado por la comida española que Lucía me hace, al menos, una vez por semana. Se agradece que no veas... 

Seguimos descubriendo, seguimos aprendiendo, seguimos sumando.

Nos vemos pronto.

martes, 8 de diciembre de 2015

Hay que ir preparando

Pues aquí estoy de nuevo, esta vez no desde la cama (suelo escribir desde ahí) sino desde la cafetería que hay a un minuto de mi casa: el Costa, la que está siendo como mi tercera casa de aquí; digamos que la segunda son los bares que estamos pisando, que no son pocos. Vine al sitio este con la intención de estudiar, pero hoy no cunde, igual que en la biblioteca de la resi, que tampoco cunde ni aun estando sólo. Tiene mérito sacarse una carrera estudiando allí.

El tema es que queda sólo una semana para volver. Y el tiempo, como ya esperaba, se me está pasando más lento y sé que la culpa es mía por pensarlo y por hacer la cuenta atrás, pero es inevitable. Creo que lo he puesto en todas las entradas, pero es que la comida española pide paso en el estómago, la mantequilla y los coches del revés los quiero apartar un poco... 

La vida aquí sigue yendo bien, hoy ha salido el sol durante una hora y casi hacen fiesta nacional. En el trabajo sigo a tope, aprendiendo mucho del oficio y del idioma, con unos jefes que me cuidan y que, gracias a Dios, no me falta de na'. Mi vida como profesor de español también da sus frutos porque veo como la niña avanza, recuerda lo aprendido en clases anteriores, me pregunta sus dudas y se le nota entusiasmada para seguir adelante. Parece que no, pero ese es el alimento espiritual del profesor, ver como los alumnos siguen tomando contenidos y transformándolos en aprendizaje. Y en cuanto a mí mismo, pues pasé sin problemas la prueba de avanzado y me han cogido para empezar a partir de enero con el inglés (académicamente hablando). Y lo que más ilusión me ha hecho, POR FIN TENGO EQUIPO DE FÚTBOL! Dos goles y una asistencia en mi primer partido, así que veremos que tal hoy que tengo el segundo.

Una cosilla rápida: vivir en Londres es, por lo general, una mierda. Si no vienes de Au Pair (así sí que puedes vivir bien) es raro encontrar españoles que estén contentos. Restaurantes con camareros españoles que quieren salir de la ciudad, "esto es un agobio en cuanto a dinero, lo que gano se me va en pagar" decía el camarero bilbaíno del restaurante vietnamita. Y así más, muy pocos trabajos ofrecen la posibilidad de vivir en condiciones, los alquileres están por las nubes y las profesiones con más dinero a cobrar están, usualmente, cubiertas por ingleses. Así que mucho ojo con eso, que no es tan idílico como se pinta. Yo estoy perfecto, a 40 minutos del centro, en un pueblo con mucho nivel en cuanto a renta de sus habitantes.

Es momento de pensar qué meter en la maleta y qué dejar para la próxima etapa, mi madre ya me dice "coge esto y traete lo otro", "haz cambios, no te llenes allí el armario porque luego hay que traer todo de vuelta", y mi padre pues también quiere que pase ya la semana, que le prometí almuerzos en Quinta y hay que cumplir. 

Así que na, que pase rápido hasta el 16 y nos vemos por Criptana.

Un abruzo.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Y otro mes

Desde mi última entrada ha pasado un mes. Y sí, le ha cundido mucho.

No quiero auto-aburrirme contando mis aventurillas, pero es que lo sigo flipando con las cosas habituales: la educación que tienen en la calle, la gentileza de los ingleses, las facilidades que te ponen y lo mal que aparcan; en esto último, para que os hagáis una idea, igual que si la calle Concepción (zona de la pollería) de Criptana o la parte final de la calle Alarcos de CR fueran de doble sentido y hubieran coches aparcados en ambas aceras... Casi imposible.

He tenido la oportunidad de trabajar como assistant teacher en un colegio. El sistema educativo, evidentemente, es muy distinto, pero no quiero entrar en esos detalles, voy a lo llano. Me gustaría que vierais cómo hacen las filas unos niños de 6 años, sin empujones, gritos o peleas, cómo comparten sus comidas, cómo juegan entre ellos, ¡y no dan ni un ruido! No hace falta que os haga la comparativa con una situación similar en un colegio español porque os la imagináis sobradamente. Lo mismo ocurre con la disciplina de los profesores, que hoy en día no se cortan un pelo en sacar el móvil delante de los niños, mandar mensajes o ver el facebook. Pues bien, en Claytons (mi colegio) está prohibido utilizarlo, únicamente puedes hacerlo en la sala de profesores; en mi opinión, esto no lo tendría que contar porque no me debería parecer algo más allá de lo normal.

Estoy impartiendo Spanish lessons a una niña de 12 años. Quiere trabajar como traductora de español para el ejército inglés, lo que me hace pensar en el nivel de patriotismo que aquí tienen y del que nosotros carecemos. Ni fachas, ni comunistas, ni cojones en almíbar, aquí lo que pasa es que quieren lo suyo, lo respetan y lo guardan como algo importante para si mismos. ¿Y qué hacemos en España? Pues renegar de nuestra nacionalidad y llamar fachas a los que no nos importa vestir la roja o colgar una bandera de España en el balcón (cuando aquí la británica está presente en todas las casas). Nos tendría que dar igual quien es el político que manda y no ser menos españoles porque se estén haciendo mal las cosas, al contrario, deberíamos apretarles para que cambien de verdad. Pero no, es más importante para nuestra sociedad el llavero de CR7. De puertas para adentro, creo que la cultura española está más depurada en cuanto a orden se refiere, es decir, las casas están más apañadas que por aquí; en general, son un caos.

Sigo llevando una buena vida, con la conductora para arriba y para abajo, haciendo viajecillos (Leicester, Windsor, Londres, Henley, Stratford upon Avon...) y comiendo muy bien, aunque para eso no hace falta que me aprieten mucho. También con mi trabajo habitual en la empresa familiar, se aprende muchísimo tanto en el lenguaje como en la profesión en sí, y quieras que no me estoy sacando un dinerillo bueno para mis cosas y valorando el esfuerzo que hago para conseguirlo, que siempre es importante.

Quedan 3 semanas para retornar a Criptana, y ya estoy nervioso por ello. Ya diviso las gachas de mi madre, la caldereta, la tortilla de patatas, el aceite, el jamón... Los almuerzos, las litronas y patatillas, ratos en familia y con amigos, y La Gloriosa. Esto es el sprint final, en un mes justo estaremos de resaca e inflados a langostinos, ¡to' eso sí!

Pues nada, voy a ir preparándome, que tenemos una prueba de inglés avanzado en dos horas en el East Berkshire College, como los buenos.

Abrazos!!!!

jueves, 22 de octubre de 2015

Un mes

El tiempo no se detiene, va muy rápido, todo fluye y nosotros aquí, como verdaderos testigos de lo que provoca. Un cúmulo de sensaciones pasan por mi cabeza después de treinta días en Inglaterra: entusiasmo, añoranza y agradecimiento.

ENTUSIASMO, no por nada, sino por lo vivido y lo que queda por vivir, por lo visitado y lo que falta, por lo aprendido y lo que está aún sin tocar, por mi gente de aquí y las personas que quedan por cruzarse en mi camino, y por la felicidad encontrada aunque esté lejos de mi casa. Ya estoy inmerso en una rutina, en un trabajo, en la búsqueda de más y en los planes de futuro que estamos montando para poder quedarnos incluso a trabajar por aquí. 

Un profesor, a diferencia que en España, es respetado, bien pagado y una "eminencia" (salvando las distancias), cuando en mi país sólo es el que estudia lo más fácil, el que tiene vacaciones 3 meses y el que no hace nada por las tardes. 
En eso estamos convirtiendo el hecho de ser el guía de las generaciones venideras, en escoria, maltrato y falta de oportunidades. Un pueblo inconformista, un pueblo educado, es un pueblo culto e inteligente, que sabe elegir a sus políticos por sus capacidades y no por representar una gaviota o una rosa en un puño; y esa es nuestra labor, la de formar personas capaces de pensar con criterio, sin ser esclavos de libros y lapiceros. Por tanto, mucho hay que aprender del sistema británico, pero no yendo a la ley, nos podemos quedar en el hecho del respeto al profesor por parte de alumnos y comunidad educativa en Gran Bretaña, que para empezar ya tenemos tarea.

AÑORANZA, mi tierra, mi familia... Todos los días hay hueco para ellos, que se siguen partiendo los cuernos en el pueblo para sacar todo adelante; mis amigos, con las litros de los findes, los ensayos de la banda o los ratos de gloriosa; y mis doncelianos, que se acuerdan de mi diariamente, me escriben y me hacen sentir muy querido y, a la vez, muy cerca de ellos.

AGRADECIMIENTO a mis chicas Lucía y Alba, a David también, a mi familia de aquí por cómo me tratan, lo que se preocupan por mi, lo bien que me alimentan y lo cómodo que estoy con ellos. 

Cuando se cierra una puerta, siempre se abre una ventana, y si no la rompo de un pedrazo, así que seguimos en la lucha, marcando metas, echándole cojones a la vida y madurando. 

"Every cloud has a silver lining"

martes, 13 de octubre de 2015

Proceso de aclimatación finalizado

Buenas noches España! 

Cómo te eché de menos el 12 de octubre... Esta fecha sólo significaba el santo de mi madre y el cumpleaños de Ferdi, pero desde la distancia lo he vivido, por primera vez, con orgullo por ser de dónde soy. Y no soy ni facha ni rojo, sólo soy español, y me alegro hasta más no poder de haber tenido la suerte de nacer allí. Por otra parte, no sé cómo seguimos aguantando a personajes como Willy Toledo. Cada uno tiene su opinión, tan aceptable o más que la mía, pero siempre que se manifieste con respeto, cosa de la que carece este inculto actor. Errores cometemos todos, pero éste es reincidente, así que como diría mi abuelo "en todos los pueblos hay un alcalde y un tonto... y alcalde no es".

Tercera semana completada. El tiempo pasa rápido y ya estoy totalmente acoplado al ritmo de vida que llevan por aquí, aunque sigo pensando que cenar a las 5:30 de la tarde es una mierda.

Día que empieza es sinónimo de aprendizaje, de análisis, de mil cosas. No paro ni un segundo, me mantengo ocupado con mis obligaciones en casa, en el estudio y en las horas extra para ganar más dinerillo. Eso se traduce en un aumento del sentido de la responsabilidad, así de claro, llevar una vida propia, sacarte a ti mismo adelante y obtener el máximo de lo que escuchas diariamente. Así estoy aprendiendo el idioma, por suerte en pasos de gigante, y veo que mi estancia aquí no está siendo una pérdida de tiempo.

Por otra parte, ando preocupado porque la academia de inglés que me hizo la prueba de nivel aún no me ha dicho nada, y quiero empezar ya a recibir las clases, que serán un impulso aún mayor del que ya llevo. También he decidido no empezar en el cole a trabajar, que posiblemente sea mejor ampliar mi vocabulario y mi fluidez oral para enfrentarme a la educación de unos niños; es lo más sensato que podía hacer, meterse en una clase no es hacer algo cualquiera, eres el modelo y el ejemplo de muchas criaturas que están moldeando diariamente su camino, así que mejor ofrecerle conocimientos con garantías y de calidad.

Ya tengo el National Insurance Number, algo así como un número de la seguridad social de Reino Unido, simplemente para regular mi estancia aquí y que se me abran las puertas a otros posibles trabajos, contrataciones temporales o fijas (nunca se sabe).

Y en lo ocioso, ya lo veis por mis fotos, no me aburro en absoluto. Visité London el pasado sábado con Alba y su "primo" David, que entre el camarero del BK y las mil cosas que nos pasaron, tenemos para reirnos mucho tiempo. La ciudad es impresionante, muy limpia, el patrimonio bien conservado y... y el metro hasta arriba de gente, ¡y eso que era sábado! El London Sky Garden fue lo que más me llamó la atención, un rascacielos con un mirador en la planta 35 desde el que podía verse toda la ciudad, así que todos los que pretendáis venir por aquí, pillad entradas con tiempo (gratuitas), que hay lista de espera. Y el Big Ben de noche, una pasada.

Siguen habiendo ratos tontos, de echar de menos a la familia y a los amig@s, pero por suerte mantengo el contacto con la mayoría, los del pueblo contándome las maldades de cada finde y los de Ciudad Real muy pendientes de mi, preguntándome a diario e intentando convencerlos para que vengan a visitarme.

Y hasta aquí puedo decir. Seguimos con la tarea, con la vida social, y por ello me voy a echar un par de pintas con Lucía, que parece que se ha quedado buena noche. 

Al principio me montaba esto para mi, pero ahora me hace ilusión que lo leáis, así que mil gracias :)

ABRAZOS

domingo, 4 de octubre de 2015

Tras casi dos semanas por aquí, puedo decir que...

Lo primero de todo, no sabía que me leía tanta gente, pensaba que éramos yo y 5 más, pero no. Así que nada, me alegro que os entretenga por un rato.

Seguimos en Bourne End, viviendo la aventura día a día, luchando por aprender, por entender, por pasarlo bien, por no echar de menos España, por no morir de envidia cuando los amigos hacen planes los sábados en Criptana, el sufrimiento de no tener Tanqueray los jueves de INEM, por lo duro que es intentar recordar a mis doncelianos lo menos posible (echo de menos a mucha gente), mi familia, mi banda, mi charanga...

Como veis, estoy inmerso en la época "extrañar todo lo que no tienes cerca" de cualquier persona que va a buscarse la vida al extranjero. Aún no soy consciente del paso que supone todo esto, jamás lo hubiera hecho en cualquier otra situación; y aquí, por desgracia, es cuando te das cuenta que la vida no es tan fácil como estudiar tus años de carrera, sentarte en la mesa con la comida hecha y pedir dinero a tus padres para cualquier gilipollez sin entender del todo lo que cuesta ganarlo. Digo por desgracia porque estás sólo, aquí no hay abrazos de alguien que te conoce bien, no hay ese choque de manos de amigo de toda la vida, no hay ratos de habitación, no hay ratos de litros, no hay partidos de fútbol, no hay Filarmónica... No hay ratos de muchas cosas que son las que a mí, personalmente, me dan la vida.

Pero, tras casi dos semanas por aquí, puedo decir que esos ratos los he encontrado, a mi manera (perdón, a nuestra manera), pero los he encontrado. A través de un grupo de facebook escribí que me gustaría conocer gente nueva, que estaba algo "sólo" por aquí, que me gustaría viajar a Londres cuanto antes y que si alguien tenía plan para este finde, pues que contara conmigo. Pensaréis que conocía a alguien de ese grupo: pues no, la "desesperación por salir" hizo lanzarme a ver si sonaba la flauta con cualquier persona que me quisiera ayudar. Sonó: El viernes conocí a dos maravillosas niñas, Alba y Lucía, vallisoletana y soriana, dos chicas de 24 años que venían como yo, a aprender, a vivir una experiencia nueva y a conocer gente. La verdad es que he tenido suerte, nos hemos visto los 3 días del finde y lo he pasado enormemente bien con ellas, porque la verdad es que son divertidas y geniales, para qué nos vamos a engañar. Al pub, a la bolera, a Wycombe, a Wooburn, a Bourne, al jacuzzi con japonesas (esto no ocurrió, pero porque no quise), y un largo etc de cosas que hemos hecho, sin contar los futuros viajes planeados, que tienen buena pinta. Rasgos personales a destacar: la de Pucela va siempre con el palo del selfie (siempre me han gustado... verlos tronchados) y es la que parte el bacalao porque lleva más tiempo que nosotros por aquí; y la Numantina tiene problemas psicomotrices porque no es capaz de subir un plato de pasta al piso de arriba sin caerse por las escaleras. No me aburro con ellas jajaja.

Tras casi dos semanas por aquí, puedo decir que estoy aprendiendo un oficio con el que ganar dinero en horas extra, como Ramírez, luz y sonido. Y me estrené en un hotel 4 estrellas, con la iluminación del patio exterior para una fiesta de alto standing. Se me dio muy bien y aprendí vocabulario específico, vocablos como arandelas, bridas, alicates... Parece una tontería, pero en un speaking futuro siempre puede serme útil :) ah, y también he montado una canasta de basket de 2'20 metros para ensayar mis mates de cara al NBA All Star.

Tras casi dos semanas por aquí, puedo decir que he mejorado en cuanto a pronunciación y a uso del lenguaje se refiere. El acento criptanense se diluye lentamente, y parece que me he refinado un poquito, pero vamos, no mucho. Maggie está muy contenta con mis progresos, ya podemos mantener conversaciones más fluidas, comentar alguna noticia, hablar de los niños, de mis planes de futuro, etc. Reconforta ser consciente de tus propios logros.

Tras casi dos semanas por aquí, puedo decir que aún no ha llovido ningún día, que no he comido mal ya que lo que se tomamos en esta casa no dista mucho de lo que comemos en España, y que ceno muy temprano. Las costumbres son lo más dificultoso, descontrol absoluto en horarios y tipología de comidas: hace unos días comí un sandwich, a las 12 de la mañana. Y cené carne asada, champiñones al horno, patatas, verdura, y de postre natillas de chocolate, a las 6 de la tarde, con dos cojones.

Y, tras dos semanas por aquí, puedo decir que no me arrepiento de haberle echado huevos a venir sólo, a vivir en otra casa y a intentar labrarme un futuro mejor, porque así es como se madura realmente, no basta con decirlo o imaginartelo (o dártelas de mayor), a la larga todos tenemos un ser infantil dentro, por más que lo intentemos ahogar. Tengo 22 añitos, soy muy joven aún, tendré que enfrentarme a oposiciones, a problemas, a la vida en general; pero esto que estoy haciendo por aquí es un ensayo muy productivo de lo que me espera en España, o en Reino Unido (nunca se sabe),  que seguramente voy a sacar mucho más partido de lo que imaginaba y que será, sin lugar a dudas, una de las etapas más lindas de mi vida.

Os echo de menos, lo sabéis.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Primeros e intensos días

"Sí, he llegado, sano, salvo y sin perder ninguna maleta. Móvil y cartera en el bolsillo, no he olvidado nada en el avión. Ok. Empezamos bien". Estos eran mis cuadriculados pensamientos nada más coger mi amplio equipaje mientras ponía rumbo a la sala donde mi nueva familia me esperaba. Allí estaba Maggie, la mujer y Jack, su hijo, el mayor de los dos que tiene con Jez, su marido; se les notaba tan ilusionados como yo, con ganas de verme. En los tres días que llevo por aquí han sido amables, cariñosos, muy receptivos, divertidos y muy atentos con todas mis necesidades, gustos y, obviamente, facilitando mi vida por aquí, que ya se sabe que los principios nunca son demasiado atractivos. He tenido mucha suerte con ellos.

Cuando subí al coche empecé a notar una tensión impropia de mí, agarrado a la manivela, demasiado tieso... Imaginaos qué era... El volante, la dirección del tráfico, las rotondas, ¡todo al revés! ¡¡¡Joder, que nos vamos a meter una h***** contra otro coche!!! 

"Don't worry, Pedro" decía Maggie entre risas. 

Qué mal rato hasta llegar a casa, digo casa, casuchón. No es por que sea demasiado grande, no, es por lo bien hecha que está, moderna, con espacios grandes, cocina original y un jardín inmenso con un gallo y una gallina vigilando todo lo que ocurre por allí. Y, como diría mi abuela, qué verdor, cuántos árboles y todas las calles con césped por las aceras, sin olvidarme de las tiendas incrustadas dentro del tipismo de las calles o el centro médico; no imaginéis el típico ambulatorio, es una casa normal pero cada habitación corresponde a un doctor o a una especialidad. La sala de espera es la entradilla!

La verdad es que muchos de los tópicos con los que nos topamos (frío, lluvia, comidas malas) que no son del todo ciertos. Sí es verdad que lloverá, o hará frío... Pero llevo aquí tres días y no he visto/sentido ninguno, y lo de la comida igual; en casa comemos alimentos que consumimos en España, sea salmón, pizza, lasaña o verdura, y los desayunos no son huevos y bacon, son tostadas, zumo, cereales o té. Lo del tema salsas es una locura, en el frigo hay 6-7 clases distintas, en las comidas le hecho a todo, pero aquí no puedo mojar pan, básicamente porque no lo comen como en España, no viene el Gato repartiendo por las casas :(

Y lo que tampoco he hecho ha sido encerrarme. Gracias a mi prima Lourdes y a Maggie he podido ir a la ciudad de al lado, Maidenhead, para contratar una línea de móvil inglesa, ir a los bancos, a hacerme fotos carnet para mi tarjeta-descuento del tren, Lourdes me ha entregado los horarios del bus y me acompañó a la academia de inglés para hacer una prueba de nivel, me han acompañado ambas al colegio para ver si puedo trabajar allí, he hecho turismo por Bourne End, visita al doctor, estoy buscando equipo de fútbol amateur o semi-profesional, he ido a correr por el Támesis, he conocido a una chica joven con la que puedo salir de pubs y ayudo en casa con lo que haga falta. No he parado.

De momento estoy contento y feliz por aquí, queda mucho por vivir y mucho por aprender, como yo digo: "esto es vivir en un CD constante de listenings". Parece una tontería, pero es así, ahora soy una esponja y tengo que aprovecharlo. 

Escribiré pronto de nuevo, pinta bien la cosa.