martes, 8 de diciembre de 2015

Hay que ir preparando

Pues aquí estoy de nuevo, esta vez no desde la cama (suelo escribir desde ahí) sino desde la cafetería que hay a un minuto de mi casa: el Costa, la que está siendo como mi tercera casa de aquí; digamos que la segunda son los bares que estamos pisando, que no son pocos. Vine al sitio este con la intención de estudiar, pero hoy no cunde, igual que en la biblioteca de la resi, que tampoco cunde ni aun estando sólo. Tiene mérito sacarse una carrera estudiando allí.

El tema es que queda sólo una semana para volver. Y el tiempo, como ya esperaba, se me está pasando más lento y sé que la culpa es mía por pensarlo y por hacer la cuenta atrás, pero es inevitable. Creo que lo he puesto en todas las entradas, pero es que la comida española pide paso en el estómago, la mantequilla y los coches del revés los quiero apartar un poco... 

La vida aquí sigue yendo bien, hoy ha salido el sol durante una hora y casi hacen fiesta nacional. En el trabajo sigo a tope, aprendiendo mucho del oficio y del idioma, con unos jefes que me cuidan y que, gracias a Dios, no me falta de na'. Mi vida como profesor de español también da sus frutos porque veo como la niña avanza, recuerda lo aprendido en clases anteriores, me pregunta sus dudas y se le nota entusiasmada para seguir adelante. Parece que no, pero ese es el alimento espiritual del profesor, ver como los alumnos siguen tomando contenidos y transformándolos en aprendizaje. Y en cuanto a mí mismo, pues pasé sin problemas la prueba de avanzado y me han cogido para empezar a partir de enero con el inglés (académicamente hablando). Y lo que más ilusión me ha hecho, POR FIN TENGO EQUIPO DE FÚTBOL! Dos goles y una asistencia en mi primer partido, así que veremos que tal hoy que tengo el segundo.

Una cosilla rápida: vivir en Londres es, por lo general, una mierda. Si no vienes de Au Pair (así sí que puedes vivir bien) es raro encontrar españoles que estén contentos. Restaurantes con camareros españoles que quieren salir de la ciudad, "esto es un agobio en cuanto a dinero, lo que gano se me va en pagar" decía el camarero bilbaíno del restaurante vietnamita. Y así más, muy pocos trabajos ofrecen la posibilidad de vivir en condiciones, los alquileres están por las nubes y las profesiones con más dinero a cobrar están, usualmente, cubiertas por ingleses. Así que mucho ojo con eso, que no es tan idílico como se pinta. Yo estoy perfecto, a 40 minutos del centro, en un pueblo con mucho nivel en cuanto a renta de sus habitantes.

Es momento de pensar qué meter en la maleta y qué dejar para la próxima etapa, mi madre ya me dice "coge esto y traete lo otro", "haz cambios, no te llenes allí el armario porque luego hay que traer todo de vuelta", y mi padre pues también quiere que pase ya la semana, que le prometí almuerzos en Quinta y hay que cumplir. 

Así que na, que pase rápido hasta el 16 y nos vemos por Criptana.

Un abruzo.

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