miércoles, 25 de noviembre de 2015

Y otro mes

Desde mi última entrada ha pasado un mes. Y sí, le ha cundido mucho.

No quiero auto-aburrirme contando mis aventurillas, pero es que lo sigo flipando con las cosas habituales: la educación que tienen en la calle, la gentileza de los ingleses, las facilidades que te ponen y lo mal que aparcan; en esto último, para que os hagáis una idea, igual que si la calle Concepción (zona de la pollería) de Criptana o la parte final de la calle Alarcos de CR fueran de doble sentido y hubieran coches aparcados en ambas aceras... Casi imposible.

He tenido la oportunidad de trabajar como assistant teacher en un colegio. El sistema educativo, evidentemente, es muy distinto, pero no quiero entrar en esos detalles, voy a lo llano. Me gustaría que vierais cómo hacen las filas unos niños de 6 años, sin empujones, gritos o peleas, cómo comparten sus comidas, cómo juegan entre ellos, ¡y no dan ni un ruido! No hace falta que os haga la comparativa con una situación similar en un colegio español porque os la imagináis sobradamente. Lo mismo ocurre con la disciplina de los profesores, que hoy en día no se cortan un pelo en sacar el móvil delante de los niños, mandar mensajes o ver el facebook. Pues bien, en Claytons (mi colegio) está prohibido utilizarlo, únicamente puedes hacerlo en la sala de profesores; en mi opinión, esto no lo tendría que contar porque no me debería parecer algo más allá de lo normal.

Estoy impartiendo Spanish lessons a una niña de 12 años. Quiere trabajar como traductora de español para el ejército inglés, lo que me hace pensar en el nivel de patriotismo que aquí tienen y del que nosotros carecemos. Ni fachas, ni comunistas, ni cojones en almíbar, aquí lo que pasa es que quieren lo suyo, lo respetan y lo guardan como algo importante para si mismos. ¿Y qué hacemos en España? Pues renegar de nuestra nacionalidad y llamar fachas a los que no nos importa vestir la roja o colgar una bandera de España en el balcón (cuando aquí la británica está presente en todas las casas). Nos tendría que dar igual quien es el político que manda y no ser menos españoles porque se estén haciendo mal las cosas, al contrario, deberíamos apretarles para que cambien de verdad. Pero no, es más importante para nuestra sociedad el llavero de CR7. De puertas para adentro, creo que la cultura española está más depurada en cuanto a orden se refiere, es decir, las casas están más apañadas que por aquí; en general, son un caos.

Sigo llevando una buena vida, con la conductora para arriba y para abajo, haciendo viajecillos (Leicester, Windsor, Londres, Henley, Stratford upon Avon...) y comiendo muy bien, aunque para eso no hace falta que me aprieten mucho. También con mi trabajo habitual en la empresa familiar, se aprende muchísimo tanto en el lenguaje como en la profesión en sí, y quieras que no me estoy sacando un dinerillo bueno para mis cosas y valorando el esfuerzo que hago para conseguirlo, que siempre es importante.

Quedan 3 semanas para retornar a Criptana, y ya estoy nervioso por ello. Ya diviso las gachas de mi madre, la caldereta, la tortilla de patatas, el aceite, el jamón... Los almuerzos, las litronas y patatillas, ratos en familia y con amigos, y La Gloriosa. Esto es el sprint final, en un mes justo estaremos de resaca e inflados a langostinos, ¡to' eso sí!

Pues nada, voy a ir preparándome, que tenemos una prueba de inglés avanzado en dos horas en el East Berkshire College, como los buenos.

Abrazos!!!!

1 comentario:

  1. Pedro, envidia sana!!! Sigue así. y quiero más aventuras. ejjeje un abrazo para ti tambien.

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